Fuente: Página 12
La Cámara de Diputados de la Nación Argentina aprobó este viernes una ley que restringe la compra de tierras rurales a los extranjeros, que solo pueden hacerse con el 15 por ciento de las tierras cultivables.
La propuesta fue aprobada por 153 votos a favor y 26 en contra y antes de fin de año será aprobada por el Senado. El martes la comisión en la que se negociaba la ley endureció la norma reduciendo el porcentaje desde el 20 por ciento.
"Pensamos en la soberanía alimentaria de los argentinos, en nuestro presente y en el futuro de nuestros hijos", señaló el diputado oficialista Luis Cigogna.
La norma también prohíbe que los extranjeros puedan hacerse con terrenos más grandes de 1.000 hectáreas e impide que una persona o una empresa foránea pueda poseer más del 30 por ciento de la tierra de ese 15 por ciento en el que pueden participar los foráneos.
Actualmente, no hay un control de las tierras que están en mano de extranjeros, por lo que la ley contempla realizar un censo de tierras.
"Es importantísimo el avance de esta ley para empezar a discutir de una vez por todas, sinceramente, el uso y la tenencia de la tierra en la Argentina", dijo el diputado Ulises Forte, de la opositora Unión Cívica Radical (UCR).
Argentina es el principal exportador mundial de harina y aceite de soja, el segundo de maíz y uno de los principales exportadores de trigo, por lo que muchos inversores extranjeros controlan grandes extensiones de tierra.
Ley de Tierras
La norma dispone que las tierras rurales, cuyo significado se amplió al definirse como a todas aquellas que están fuera del ejido urbano de un mismo titular extranjero, no podrán superar las mil hectáreas "o superficie equivalente" según la ubicación territorial, a determinar por el Consejo Interministerial de Tierras Rurales. En cuanto a quiénes quedan exceptuados de las limitaciones, el dictamen estableció que son los extranjeros que cuenten con 10 años de residencia continua, permanente y comprobada. También los que tengan hijos argentinos y demuestren una residencia permanente de cinco años o los que estén casados con ciudadanos argentinos con residencia acreditada.
No obstante, actualmente no está claro el porcentaje de campos argentinos que hay en manos de extranjeros, por lo que el proyecto de ley contempla realizar un censo de tierras. "Sin duda que estamos dando un gran paso adelante. Un gran avance. (...) Es importantísimo el avance de esta ley para empezar a discutir de una vez por todas, sinceramente, el uso y la tenencia de la tierra en la Argentina", dijo el diputado Ulises Forte, de la opositora Unión Cívica Radical (UCR).
A pesar de las tensiones con el Gobierno, entidades rurales -que en los últimos años mantuvieron fuertes disputas con Fernández por las políticas para el sector- y algunos opositores apoyan el proyecto, aunque reclamaron que la propuesta tendría que haber sido tratada con mayor detenimiento.