Vivimos el apogeo de la divulgación científica. Todo apogeo, por definición, declina. Un día, los editores más entusiastas dirán: “¿Otra colección de divulgación científica? El público ya no está interesado”. En ese momento, ¿qué quedará del boom? ¿Qué habrá permitido? No lo sabemos con precisión, pero tenemos algunas intuiciones sobre lo que querríamos. Antes de presentarlas, hagámonos una pregunta: ¿para qué sirve el periodismo científico? Artículo de Matias Alinovi, publicado en el suplemento Futuro de Página 12.